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Pocos alimentos hay tan saludables y versátiles como la fruta: desde la más autóctona a la más exótica, es difícil encontrar una dieta que la vete o la prohíba. Sin embargo, algunas de sus versiones, como la opción deshidratada, tienen mala fama. A continuación, te contamos algunas falsas creencias de las frutas secas o deshidratadas como los orejones de melocotón o las ciruelas pasas:

Las ciruelas pasas y orejones engordan

Las frutas desecadas no engordan. Este mito está muy extendido. Como son muy dulces, tendemos a pensar que ciruelas pasas, orejones de melocotón y demás frutas secas están cargadas de calorías, sin embargo, este dulzor proviene del azúcar naturalmente presente en la fruta, sin aditivos ni añadidos de ningún tipo.

Las versiones de estas frutas secas son más dulces que los melocotones o las ciruelas claudias frescas. Esto se debe a la deshidratación: su tamaño se reduce al perder el agua y su sabor se concentra en una pieza más pequeña, por lo que sí debemos tener cuidado con la cantidad que consumimos.

Un ejemplo: en los orejones de melocotón en tiras, cada tira equivale a un melocotón entero, y no tiene más calorías o azúcares que este, pero será más fácil comer tres tiras de orejones que tres melocotones frescos.

Además, este tipo de frutas deshidratadas contienen una gran cantidad de fibra (las ciruelas pasas tienen hasta cuatro veces más fibra que las ciruelas claudia frescas), por lo que pueden actuar como laxantes. Los orejones de melocotón o ciruelas pasas son, por tanto, un sustituto ideal de ese antojo de dulce en dietas de adelgazamiento o pérdida de peso.

Las ciruelas pasas y orejones no son para diabéticos

Completamente falso. De nuevo asociamos el dulzor de los orejones o de las ciruelas pasas al lado más perjudicial del azúcar, pero las frutas contienen fructosa, no glucosa, y así se endulzan también sus versiones deshidratadas. La fructosa, naturalmente presente en los orejones de melocotón y las ciruelas claudia, se metaboliza de forma diferente y no se acumula en la sangre con la misma facilidad que otros azúcares.

Los diabéticos, por tanto, pueden comer todo tipo de frutas deshidratadas, al igual que frescas, siempre de forma moderada. Como ya hemos mencionado, las calorías o azúcares de las frutas deshidratadas tienen que ver con la cantidad, y no con su proceso de desecado o con la alteración de sus propiedades en cada pieza.

Las ciruelas pasas y orejones tienen menos propiedades y nutrientes

A estas alturas del post ya deberías conocer por qué es un mito que ciruelas pasas y orejones pierden todas sus propiedades en el proceso de deshidratación.

Si en algo se diferencian las pasas de las ciruelas claudia frescas o los orejones de los melocotones y albaricoques es en su pérdida de volumen, que corresponde a la desaparición del agua. Al eliminar su humedad, el tamaño se reduce concentrando el sabor en una versión “mini” de la fruta, que se conserva durante meses con todas sus características nutricionales intactas.

De hecho, habitualmente se recomienda el consumo de ciruelas pasas y orejones de melocotón para deportistas y estudiantes, puesto que sus minerales (como el potasio, hierro y vitaminas del grupo A y B) las convierten en fuente de energía y concentración.

¿Cómo se hacen los orejones de melocotón y ciruelas pasas de Rajope?

Las frutas secas de Rajope suman un beneficio a los descritos anteriormente, y es su proceso de deshidratado 100% natural.

La inmensa mayoría de las marcas que podemos encontrar en los supermercados está fumigada, secada en hornos a altas temperaturas y sumergida en distintos productos tóxicos para lograr “tiernizarla” y darle un aspecto más agradable a la vista. La nuestra no.

En Quel secamos las ciruelas pasas y los orejones de melocotón en los cañizos, ubicados en la huerta primero y en la solana de las casas después. Todo lo que utilizamos en el proceso de deshidratación es el aire y la luz del sol. En el caso de los orejones de albaricoque, Rajope es el único distribuidor de la zona que realiza el tiernizado en casa, en Quel, de forma que, según termina su elaboración, la fruta es envasada para que al día siguiente o en un par de días puedes disfrutarla en tu mesa. Sin añadidos.

Esta elaboración 100% natural, junto con las propiedades de los orejones de melocotón y ciruelas pasas, convierte las frutas secas de Rajope en un superalimento imprescindible en cualquier época del año.