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Si eres amante de las ciruelas pasas y frutas desecadas estás de enhorabuena. Tienes un maravilloso hábito alimenticio. Las frutas secas concentran e intensifican el sabor de sus versiones frescas, pero además conservan el 80% de sus propiedades antioxidantes y vitaminas.

Igual que las ciruelas frescas, las ciruelas pasas tienen muy pocas grasas y son una gran fuente de fibra. Su riqueza en ácidos grasos y su alto nivel de potasio las convierten en un gran aliado contra la hipertensión. Regulan el transito intestinal, ayudan a reducir el colesterol y proporcionan hidratos de carbono por lo que son un complemento ideal para la dieta de niños y deportistas. Además de que, claro, ¡están buenísimas!

Pero todos estos beneficios para la salud pueden verse empañados por los perjuicios derivados de su proceso de elaboración. El secado de frutas se lleva a cabo desde tiempos inmemoriales para conservar mejor las frutas sin perder sus propiedades, sin embargo, en la mayoría de los casos, hoy no tiene nada que ver con el arte tradicional que practicaban nuestros predecesores.

¿Cómo hacen las ciruelas pasas los grandes distribuidores?

En la mayoría de los comercios y grandes superficies encontramos una gran variedad de marcas y de frutas deshidratadas como las ciruelas pasas. Pero lejos de aplicar la receta de sol y paciencia, estas ciruelas pasas suelen estar fumigadas, secadas en hornos industriales y bañadas en varios productos químicos para acelerar el proceso y darles un aspecto más brillante o apetecible.

En este post queremos enseñaros a secar las ciruelas claudias o cualquier otra variedad de ciruela como se hacía manualmente, en casa, tal y como sigue haciendo Rajope con la experiencia de medio siglo de tradición familiar.

En los pueblos del Valle del Cidacos se utilizaba tradicionalmente un espacio habilitado en el alto de las casas para el secado de la fruta: la solana. Un espacio fundamental en la historia del entorno de los ciruelos. Allí, tras dejar que las ciruelas maduren en el árbol un poco más de lo habitual, se posan sobre los cañizos. Los cañizos son unas superficies hechas con cañas entrelazadas que elevan las ciruelas claudias y permiten que el aire les dé por igual en toda su superficie.

Dos meses después de recibir el aire y el sol riojano las ciruelas pasas han reducido al mínimo la humedad y concentran el azúcar en su punto justo.

Tranquilo, no necesitas ninguna instalación especial ni cañizo en casa. Con este truco podrás convertir ciruelas claudias en pasas aunque no tengas demasiado espacio. Solo necesitas:

  • Ciruelas Claudia.
  • Una cuerda.
  • Un papel de periódico.

¿Cómo secar ciruelas claudias en casa? Paso a paso

Cómo decíamos, vamos a enseñaros cómo hacer tus propias ciruelas pasas en casa. No necesitas ningún utensilio o herramienta especial para secar la fruta, pero al igual que hacen muchas marcas comerciales de este tipo de productos, puedes ayudarte del horno.

  1. Si trabajas con las ciruelas de nuestra tierra: las ciruelas claudias, elige el punto de maduración en el que la fruta aun esté firme. Si deseas acelerar ligeramente la maduración de las ciruelas, ponlas junto a un plátano. Los plátanos producen en su propio proceso de maduración una sustancia llamada etileno. El etileno es la hormona vegetal responsable del envejecimiento de los frutos, por lo que ayudará a madurar a las ciruelas. 
    El primer paso es lavar bien las ciruelas claudias y retirar la semilla (si las quieres sin hueso, si no, este paso no es necesario). Con ayuda de un cuchillo pequeño puedes cortar las ciruelas por la mitad, alrededor del hueso. Si giras sus dos mitades con delicadeza verás que puedes separarlas fácilmente y desprender el hueso (más adelante te damos una sugerencia de qué hacer con él).
  2. Extiende una hoja de periódico o papel similar sobre una mesa o superficie lisa. Puedes utilizar papel de cocina para separar la fruta de la tinta del periódico. Enrolla el papel con las ciruelas dentro.
  3. Ata con una cuerda los extremos del periódico y haz un nudo entre cada una de las ciruelas, simulando un chorizo.
  4. Dejaremos esta ristra de ciruelas frescas y papel de periódico colgada en un lugar seco al menos un par de meses.

¿Cómo secar ciruelas claudias en el horno?

Tal y como hemos mencionado puedes utilizar el horno si quieres acelerar el secado de las ciruelas. Aunque te recomendamos que pruebes del modo tradicional, entendemos que dos meses de espera son mucha paciencia, especialmente si tenemos niños en casa y participan en el proceso.

En el horno, es importante que utilices la rejilla para poner tus ciruelas claudias y no la bandeja de metal, por la forma de distribuir el calor en la fruta. Además, en la bandeja lo más probable es que se peguen a la superficie, pero puedes utilizar esta bandeja para colocarla debajo, si la cubres con papel de aluminio el jugo que desprendan las ciruelas no manchará el resto del horno que, como sabemos, es difícil de limpiar.

Coloca tus ciruelas de forma que no se toquen entre sí y ajusta tu horno a la temperatura más baja posible. En la mayoría de los hornos de nuestras cocinas esto implica ponerlo a unos 90 ºC. Las ciruelas pasas estarán listas, por lo general, en unas ocho horas, aunque el tiempo depende de las preferencias personales. Debes vigilar el proceso y retirarlas cuando las veas más oscuras, pequeñas y arrugadas. Es importante que, cada pocas horas, des la vuelta a tus ciruelas claudias para garantizar que reciben el calor de forma homogénea por todas partes.

Un aperitivo saludable y muy rico para comer entre horas, o formar parte de tus recetas saladas o dulces (como bizcochos y tartas o la deliciosa mermelada de ciruelas claudia).

¿Cómo germinar ciruela claudia?

En el primer paso de la explicación de cómo secar las ciruelas claudias en casa paso a paso, os decíamos que os daríamos un truco sobre qué hacer con los huesos o semillas de las ciruelas en caso de que decidierais quitarlos. A continuación, os ofrecemos una alternativa que encantará a los niños de la familia y a más de un adulto: ¡Sembrar un pequeño arbusto de ciruela claudia!

Sigue leyendo para saber cómo germinar semillas de ciruelas claudia paso a paso:

  1. Antes de sembrar el hueso de tu futuro ciruelo, retira tanta pulpa como sea posible de la semilla. Debes dejarlos al sol tres o cuatro días para el hueso se desprenda completamente de la humedad del fruto. Asegúrate de guardar tres o cuatro huesos de las ciruelas, pues algunos de ellos no germinarán, así que cuántos más siembres más posibilidades de éxito tendrás.
  2. Aunque a menudo tratemos como sinónimos los huesos de las ciruelas y las semillas. No son lo mismo. Las semillas que tenemos que sembrar están dentro de ese gran hueso central que vemos a primera vista, así que el segundo paso es romper el hueso con un martillo para acceder a las pequeñas semillas de ciruela claudia que tienen en su interior, como si partieras una nuez y recuperaras el fruto. La semilla de la ciruela es más pequeña y tiene forma de almendra.
  3. Un truco para sembrar las semillas de ciruela más aptas es sumergirlas en un vaso de agua. Las semillas que se hundan en el agua tienen más posibilidades de prosperar. Envuelve las semillas con más nutrientes (las que se han hundido en el vaso) en un papel de cocina húmedo. No hagas una bola, es mejor que simplemente apoyes las semillas en una mitad y las cubras con la otra mitad del papel ligeramente húmedo.
  4. Envuelve este papel húmedo con las semillas en el interior, e introdúcelo en una bolsa de plástico con cierre hermético, de las que se comercializan habitualmente para sándwiches. Trata de expulsar de la bolsa la mayor cantidad de aire posible, con cuidado de que las semillas de ciruela claudia no se salgan de la hoja humedecida de papel.
  5. Guarda la bolsa en la nevera. Este paso de mantener la semilla humedecida y en frío sustituye el proceso natural en el que la semilla de ciruela claudia cae en la tierra, y pasa varios meses de invierno en el suelo hasta que desarrolla la raíz. Para que esto ocurra en casa, debes esperar de 2 a 12 semanas. Las semillas no deben plantarse hasta la primavera. Es un proceso largo pero una vez logrado es muy gratificante.
  6. Son muchas semanas, por lo que deberás comprobar que el papel se mantiene húmedo, sacándolo de la bolsa de vez en cuando y humedeciéndolo en caso de que se haya secado. Después de humedecerlo vuelves a ponerlo en la bolsa y de nuevo, al frigorífico.
  7. Por fin en marzo-abril, podrás plantar las semillas de ciruela claudia en una pequeña maceta para cada una. Planta solo las que hayan desarrollado raíz, las otras no servirán para hacer crecer el árbol de las ciruelas. Planta las semillas a unos 5cm de profundidad en una tierra con buen drenaje. Coloca la maceta en un lugar donde reciba varias horas (todas las posibles) de luz solar y riega cada dos o tres días o cada vez que notes la superficie de la tierra donde tenemos nuestras semillas de ciruela claudia seca.
  8. Tras unas semanas, comenzarán a apreciarse los brotes verdes que, bien atendidos, lleguen a convertirse en un ciruelo de ciruelas claudia. Aunque para conseguir tu árbol de ciruelas, deberás trasplantar la maceta cada 8-9 meses, y, en algún momento, trasladar el arbusto al exterior y fertilizarlo una vez al año.
  9. Si tienes posibilidades y mucha paciencia, podrás comer tus propias ciruelas claudia en un periodo de entre tres y cinco años y tendrás en tu jardín un precioso ciruelo en flor cada primavera. Una pequeña muestra del paisaje del Valle del Cidacos en tu casa.